Como este mes fue dedicado a la diosa Maya, la cual según la fuente mitológica era hija del gigante Atlas quien tuvo que sostener el cielo, se deduce que es un período propicio para asumir cargas, responder por lo propio y por lo ajeno. Igualmente, como Maya era considerada la diosa de la fecundidad y del crecimiento de las plantas es un mes propicio para sentar las bases de la prosperidad futura.